domingo, 12 de diciembre de 2010

Valoración del daño en las catástrofes.

Llevo unos días asistiendo, bastante asombrado, a los acontecimientos y a las declaraciones que unos y otros hacen en torno al problema de los controldores.

Escucho con espanto declaraciones, que en mi humilde opinión, denotan:

- Desfachatez.
- Nepotismo.
- Autoritarismo.
- Ignorancia.
- Egoismo.
- Mesianismo...

Voy a intentar no nombrar a los controladores y hacer un ejercicio de transferencia para ponerme en su pellejo. Al fin y al cabo soy un trabajador de la administración del que depende la salud de muchas vidas y tengo una enorme responsabilidad, con algunas "sutiles diferencias":

- He estudiado bastante más años que ellos.
- Cobro bastante menos que ellos (mas o menos su sueldo es múltiplo de la diferencia de años de estudio que el mío).

Pero, no tengo motivo para quejarme: la sociedad, así lo ha decidido en estos años, a través de sus representantes políticos, que han ido cediendo a las LEGITIMAS presiones que ejercían los controladores, mientras ignoraban por completo la buena voluntad y el deseo de los médicos de poner por encima de nuestro bien, el de los ciudadanos, huyendo de toda medida de presión, para conseguir una justa mejora en nuestras condiciones laborales. La no respuesta de la administración, ha dado lugar a un abandono del puesto de trabajo, tal y como han hecho los controladores, con la diferencia (nuevas diferencias) de que nuestro abandono ha sido gradual, pero alcanzando cifras terribles (más de 8000 médicos españoles abandonaron o jamás acudieron al puesto de trabajo y trabajan en el extranjero y otros muchos en la sanidad privada de nuestro país), y con la diferencia, también muy importante, de que esto no ha generado alarma social alguna y por tanto, no se ha declarado el estado de alarma ni se nos ha militarizado.

La sociedad funciona como funciona, y responde más y se amedrenta más y cede más ante las diversas formas de chantaje (por injustas que sean las pretensiones de los chantajeadores), que ante las peticiones que se realizan desde el razonamiento bien fundamentado y el buenismo de un colectivo, asociación o sindicato.

Pero volvamos al tema; hete aquí a un colectivo que mediante medidas legítimas (no se si éticas), ha conseguido una serie de mejoras en sus condiciones de trabajo y en sus remuneraciones, que ahora de un plumazo, se les quiere quitar.

Por muy pijos que sean, por muy señoritos, por muy vividores, por muy lo que sean, lo que han conseguido, lo han conseguido con las herramientas que nuestro estado de derecho les confiere. Tal vez, debiéramos concederle más importancia a no tener carbón para la caldera (y pagar mejor a los mineros y mantener las minas) que tomarnos un puente viajando en avión, pero la sociedad ha dicho una y otra vez: es más importante viajar en avión, que tener carbón, que tener una buena sanidad, que tener unos buenos servicios públicos. Mis hijos pueden ir a colegios penosos con programaciones penosas pero al menos si quiero ir el fin de semana a Milán, que no me lo jodan (perdón por la expresión). De esta forma, es la sociedad la que ha dado y "Santa Rita, Rita, lo que se da, no se quita".

Si queremos quitar esos privilegios, simplemente tenemos que conseguir que dejen de hacer horas extra, de forma legal y legítima y no mediante decretazos que si hubiesen afectado a mineros, camioneros o maquinistas de renfe, hubiesen provocado reacciones similares en los trabajadores, aunque no una reacción similar del gobierno, ya que el gobierno sabe cuales son las prioridades de nuestra sociedad: no, no es estar calentito. No, tampoco es comer, porque no hace mucho en ceuta y melilla con el boicot faltaban algunos alimentos esenciales, y en las huelgas de camioneros no han sacado camiones del ejercito, ni han militarizado a nadie. Lo importante para nuestra sociedad, lo más importante, por encima de todas las cosas, es el derecho al descanso remunerado, aunque sea negándole a ciertos colectivos minoritarios y privilegiados, el derecho al descanso remunerado, como quiere hacer el último decreto de la discordia.

Creo que los controladores no han abandonado ningún servicio esencial para el país. El país debería tener una bolsa de controladores (igual que de médicos, maestros o bomberos) a la que llamar para contratar nuevos controladores en caso de abandonos del trabajo o ausencias justificadas. ¿Por qué no se forman más controladores? Dicen que porque los controladores controlan la formación. ¿Y quien les ha dado ese control? ¿En que decreto aparece que son ellos los únicos que pueden controlar la formación? ¿Está prohibido importar controladores? ¿Está prohibido que los controladores militares reciban formación de tipo control aéreo civil? ¿Está prohibido montar academias para impartir estas enseñanzas? ¿Es todo una cortina de humo y un chivo expiatorio para distraer?

Mientras los médicos queremos que las facultades de medicina formen a más médicos y que los sistemas de enseñanza postgrado (MIR) formen a más pediatras, es el gobierno quien paraliza este aumento. ¿Interesa importar médicos peor formados que los españoles? ¿Interesa no homologarles el título para hacerlos trabajadores silenciosos y serviles? ¿Interesa que haya menos pediatras para que su escasez termine por "obligar" al gobierno en aras de la "universalidad", "equidad", "accesibilidad" y "gratuidad", a eliminar la figura del pediatra de atención primaria?

Todo esto desprende un tufo de podredumbre y contradición permanente.

¿Seremos los médicos algún día capaces de hacer lo que han hecho los controladores?

El Sr. Conde Pumpido, en estos días pasados nos comparaba con los controladores (¿con veladas amenazas?). Venía a decir que lo que han hecho los controladores es como si los médicos abandonasen a los enfermos en los hospitales. Declaración desafortunada donde las haya: no valoraba la posibilidad de que los abandonemos en atención primaria en primer lugar, despreciando este área de la atención, y en segundo lugar, pretendia amedrentarnos con el delito de sedición, que por otra parte no sé como puede aplicársele a un trabajador que se levanta y abandona su puesto de trabajo, presa del estres o de la simple hartura:

Artículo 544.

Son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales.

La verdad, es que yo no ví tumulto alguno, ni ví que nigún controlador impidiese que otros controladores siguiesen trabajando. Y esto, me preocupa mucho, porque intentar acusar de delitos que OBVIAMENTE no se han perpetrado, es algo propio de regímenes autoriatarios y policiales. Como mucho abandonaron el puesto de trabajo (si lo hicieron porque se encontraban en plana crisis de ansiedad por lo que consideraban un ataque a sus derechos no puede considerarse un abandono injustificado), que en todo caso conlleva el despido, pero no ir a la cárcel entre 3 y 8 años. Y esto me hace meditar sobre la penosa situación de la educación en nuestro país, donde el error que más frecuentemente cometen padres y educadores (y gobierno) es amenazar con cosas que es obvio que no van a poder llevar a cabo, o convencen con promesas que no van a cumplir, lo que hace que nadie los crea cuando amenazan de veras o prometen algo, con la pérdida de autoridad que ello conlleva.

Por otra parte, cuando uno lee el artículo del código penal, viene a su mente algo similar a un "dejà vu". Esto ya lo he visto: en la huelga general, piquetes alzados y organizados, impidiendo que se ejerciese el derecho al trabajo, a la libre circulación, a reunión, reconocido por ley, y obstaculizando servicios públicos como sanidad, educación, fuerzas del orden que tuvieron que ser desviadas desde sus funciones ordinarias para permitir que quien quisiera trabajar, lo hiciese. Ese día, por la tele, salían numerosos individuos que podrían haber sido imputados del delito de sedición, pero...

Quizá los controladores deberían haber sido más diplomáticos: entregar una renuncia a su plaza de controlador con 15 días de antelación, hubiese sido una maniobra "sutil" y contundente. No abandono mi puesto. Renuncio a mi puesto y busquen 2000 controladores en 15 días. Por supuesto, si fuese controladora, me pediría una excedencia temporal para cuidar a mis hijos o mis padres mayores, en lugar de abandonar mi puesto de trabajo, pero si me la denegasen, con los ahorrillos de los últimos años... Además la renuncia al puesto, no te impide presentarte a las próximas oposiciones que habría que convocar con urgencia!!!!

Otro asunto que me causó una honda impresión, ha sido los comentarios sobre las dudas surgidas en torno a las bajas masivas de los controladores. Sin embargo no salgo de mi asombro por la existencia de estas dudas, que no pueden sino nacer de la ignorancia de lo que es la enfermedad y lo que son los agentes patógenos que pueden acechar en una situación de catástrofe. Me explico con un ejemplo:

- Si comienza a circular el cólera por todo un país, ¿sería de extrañar la existencia de bajas simultáneas por cólera en una torre de control?

- Si se declara un incendio en una torre de control, ¿Sería de extrañar una serie de bajas por quemaduras en la misma torre de control?

- Si un grupo de controladores, tienen una reunión para hablar de sus problemas y celebran una comida juntos de la que resulta una intoxicación por salmonella, ¿Sería de extrañar una serie de bajas por gastroenteritis en la misma torre de control?

- Si cogemos a todos los controladores españoles y lo ponemos en un paredón, presentándolos como unos señoritos privilegiados (los privilegios no llovieron del cielo, sino que se los dió el gobierno con el visto bueno de la opinión pública que, como ya hemos dicho, prefiere no perderse el finde en Milan a tener una educación o una sanidad de calidad para sus hijos), para que la opinión pública los fusile con insultos, menosprecios... Tras esto, les agredes con una bajada de su sueldo (muy alto sí, pero su sueldo, no robado, sino ganado y concedido por gobierno y opinión pública), y finalmente les obligas a trabajar más horas. ¿Se podría esto entender como un agente etiológico de estres que afecta a todos los controladores? Entonces ¿De donde la extrañeza de que tantos se den simultáneamente la baja por estres? . Si a esto le añades que te militaricen y denuncien por un delito que no has cometido, para mí lo sorprendente, es que sigamos volando y aún no haya ocurrido ninguna "otra catástrofe".









3 comentarios:

jose dijo...

Muchísimas gracias.

juanma diaz dijo...

Hola pediatra, no se que edad tendrás, pero como médico , si trabajabas en el 85 probablemente te suenatoda esta historia que afecta a los controladores, el P$0€ orquesto una campaña similar a la que han sufrido los controladores pero en esa ocasión, los ' privilegiados ' eran los médicos.
Por eso no hay médicos en España a día de hoy, por eso el ministerio convalida por la puerta de atras títulos de dudoso origen a 'medicos' extranjeros. Títulos que ninguna universidad europea homologaría. En una cosa te equivocas, el 85% de los controladores españoles tenemos una carrera como tu, otro 10% una diplomatura y el resto pertenece a la vieja escuela. Muchos de mis compañeros son ex ingenieros, ex médicos, ex físicos y dejaron sus profesiones por que no querían cobrar mil euros al mes. El curso de instrucción que Nosotros seguimos ( por cierto quien lo convoca es aena , no nosotros, ni controlamos el acceso , ni somos endogamicos) era un curso de mucha mucha dificultad, 2 años de evaluación diaria. Aquel curso nos hizo excelentes profesionales, no lo que pretende este gobierno, sustituyendonos por mano de obra barata, precisamente , lo que ha echo con los médicos, los otros privilegiados. En como diría Borges,país! Un saludo y ánimo !

Víctor dijo...

Me ha encantado leer este artículo. Reconforta encontrar gente que tiene las ideas tan claras y las sabe explicar con tanta lógica. En otras ocasiones, en conflictos de esta naturaleza, me habría situado en una posición más neutral antes de comenzar a informarme. Pero en este caso concreto todo olía mal desde el principio, como muy calculado políticamente. No soy de los asiduos a periódicos y noticias televisivas, pero toda la información que recibo no hace más que confirmar aquellas primeras sospechas. Gracias.