sábado, 15 de marzo de 2014

Echando balones fuera.

A muchos de mis compañeros pediatras de atención primaria, les encanta un cartelito que circula por las redes sociales que a mi me da náuseas. Parece que muchos no saben leer entre líneas este nuevo y claro ejemplo de que los que trabajan en urgencias o realizando guardias, les importa un comino como funcionan las calderas del sistema sanitario. Ellos no ven que en esta situación de mar embravecida, resulta una nefasta idea achicar agua de las cubiertas superiores, en las que viven,  tirando cubos hacia la zona de calderas, allá en lo profundo del barco, hacia la zona que hace que todo se mueva.


El cartelito de marras es este de la izquierda:

En el deja muy claro que una persona que respira normal y es feliz, (no es una urgencia ni una emergencia) se encuentra en situación de consulta.

Por otra parte, a los colegas que diseñaron el cartelito, les importa un comino como acuden los usuarios normales y felices a la consulta, porque no tienen el detalle de añadir "PREVIA CITA". Porque todo lo que no es una urgencia o una emergencia, debe ser atendido con cita. Igualito que en las consultas externas de los hospitales.

Para acabarlo de rematar, el cartelito incide en lo importante es conocer como se debe usar los servicios de emergencias y guardias médicas. Al resto, es decir, las consultas externas, hospitalización, y centros de salud, que le den Keledenato 500 mg (eso si recetan por principio activo).

Pero ya sabéis que el Keledenato es adictivo y en Atención primaria nos hemos cambiado ya al de 1 gramo.

No se si como efecto secundario o efecto terapéutico, se me ha ocurrido que en atención primaria también podríamos hacer nuestro propio cartelito que podría ser tal que así:

Seguro que a los que trabajan en urgencias les debería sonar "jodidillo" por no decir que seguro que piensan que al que lo ha hecho le gusta tocar las células de Leidig y las de Sertoli de los urgenciólogos.

Pero es que esto es lo que se merecería que colocasen en todas las consultas del area de influencia del listo que hizo el cartel primigenio.

Pero seamos constructivos y pensemos si lo que deberíamos hacer no es más bien trabajar juntos con una misma finalidad y no echar balones fuera.

Así, tal vez tengamos todos puesto el mismo cartel. Uno que haga un llamamiento al uso responsable del sistema sanitario público.

En fin, que lo que a mí me gustaría es que nos juntásemos los unos y los otros e hiciésemos un cartel que no fuese de echar balones fuera, sino de controlar y hacer jugada cada uno con los nuestros. El de los abusuarios, si acaso, despejarlo de un fuerte puntapié fuera del terreno de juego y el de los que necesitan de nuestra atención realizando una maravillosa jugada de tiki-taka en la que interviniesen todos,  desde el portero al delantero centro,  y que terminase por alojar suevemente el balón en la portería contraria (la portería de la salud).


Por último, quiero aclarar que creo que,  el cartelito primigenio, no es del agrado de la mayoría de los urgenciólogos (yo soy "asín" de crédulo) y que dejarán poquito a poco de colgarlo en twitter, Facebook y decir "me gusta". Al menos yo, no lo he visto en mi hospital (que se atengan a las consecuencias si osan colocarlo).



martes, 10 de diciembre de 2013

#NoSinEvidencia




MANIFIESTO



La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.
Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.
Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.
Por lo tanto, solicitamos:
  1. Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.
  2. Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.
  3. Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.
  4. Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.
También puedes leer nuestro manifiesto en galegocatalà y euskera.

martes, 14 de mayo de 2013

Dinamitando consejos.

http://es.wikipedia.org/wiki/Trinitrotolueno
Muy buena entrada del blog pediatría basada en pruebas.

http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/2013/05/la-manipulacion-de-la-evidencia.html

Nada que no dijésemos hace años: nada parará a los laboratorios ni a los vendedores de enfermedades y remedios. Pero ojo, que no siempre son malvados laboratorios, sino también diversos profesionales del "consejo", que te enseñan a comer, a dormir, a hacer pipí, caca y a comportarse  del modo y manera que más conviene a los padres, y que se ganan la vida con ello.

Si se puede llegar a manipular evidencias para que la fuerza de recomendación sea "A", que decir de esas "mejores evidencias" que sólo son opiniones de expertos y que son las que predominan cuando se habla de aconsejar esto, lo otro o aquello en la crianza de los niños.

Y es que en el mundo del consejo médico, nadie parece plantearse seriamente que, como en el resto de intervenciones médicas, más no es mejor, sino que más bien, ocurre todo lo contrario.

Es por esto que cuando leo una nueva guía de práctica clínica basada en la (mejor) evidencia (disponible), me voy derecho a las evidencias de grado A y me suelo saltar el resto, que en todo caso comparo con la propia experiencia e intento dilucidar si lo que me aconsejan tiene visos de poder ser fisiopatológicamente posible. Si no es así, me resisto a cambiar mi forma de obrar, pues supongo que lo más fácil de manipular son las evidencias de bajo grado.

También echo de menos en muchas guías, protocolos y recomendaciones actuales, el cálculo de algo básico como son los NNT, que para los consejos, yo lo traduciría a TNT, sin ánimo de hacer volar a nadie por los aires, y que traduciría por "tiempo necesario para tratar (y conseguir un cambio de hábito favorable)":

¿Cual es el TNT de las intervenciones avanzadas en obesidad infantil?
¿Cual es el TNT de dar un consejo sobre una conducta "anormal" del sueño?
¿Cual es el TNT de las visitas de niño sano para realmente incidir positivamente en el desarrollo de un niño? ¿Todas tienen el mismo TNT? ¿Todos los consejos que se dan dentro de una visita tienen el mismo TNT?
¿Cual es el TNT de enseñar a usar correctamente un inhalador?...

Lo entremezclo todo pero es obvio que hay consejos con un TNT elevado y una baja evidencia que los apoye y otros que tienen el TNT muy bajo y una fuerte evidencia a su favor. No diré "quien es quien", pero animo al lector a que lo averigue por si mismo.

A pesar de esto y según sople el viento de los objetivos de la empresa pública o privada, según leamos o escuchemos al experto de turno, dejamos de hacer cosas de alta efectividad y escasos efectos secundarios, en pos de intervenir en otras cosas de TNT elevado y posibles efectos secundarios nada despreciables, sin que nos hagamos ni la más nimia de las preguntas al respecto, porque lo que hacemos está basado en "la mejor evidencia disponible".

Pues bien, la evidencia, es como el agua. A veces, la mejor evidencia disponible es agua putrefacta contaminada y quizá deberíamos llevar la contraria al refran y decir "de ese agua, no beberé". Yo echo de menos que en las guías de práctica clínica se emitan recomendaciones del tipo: "no existe evidencia de calidad que avale una recomendación distinta al buen criterio del profesional que atienda al paciente". Y esto es así, porque para cada cosa hay un experto y para cada recomendación un consenso, una editorial o una opinión expresada de viva voz por algún "experto".

Estar dando todo el día consejos y hacer que las familias "dependan" de nosotros para "saber hacer las cosas bien", creo que tiene, en general, un TNT muy alto y unos efectos secundarios nada despreciables. Los más importantes son, para nosotros mismos, dejar de tener tiempo para hacer cosas simples y eficaces, y para los pacientes, generarles una "pediatradependencia" de la que más tarde, acabaremos por lamentarnos o preguntarnos si obramos éticamente en su día. Los lamentos aparecen generalmente en los sistemas públicos y los dilemas éticos, en los sistemas privados, aunque no tiene por que ser siempre así, pues si es una actitud éticamente reprochable en los sistemas privados, no lo es menos en los públicos.

Y ahora un poco de autocrítica: creo que el TNT de esta entrada es inaceptablemente elevado para lo que va a conseguir entre mis colegas. Y ya me está causando "efectos secundarios" en mi vida familiar. Por eso, cada vez escribo menos...

jueves, 29 de noviembre de 2012

Empleado del Mes Jesús Quijada Hernández

Aunque cada vez van siendo más esporádicas las entradas del blog, eso no significa que se haya cerrado. y aunque lo hubiese hecho, esta sería una ocasión par reabrirlo.

No se puede consentir que en un pais democrático se amenace a la libertad de expresión, ni con la "pena de banquillo", menos aún, cuando se usa la maquinaria de una entidad, asociación, organismo, sindicato, partido... y las costas no las paga uno de su bolsillo.

Por ello, reproduzco como otros muchos blogs la siguiente entrada:

La libre expresión del pensamiento crítico no es un lujo, es una necesidad

A nadie se le escapa que vivimos momentos grises. No solo porque la coyuntura económica es del todo desfavorable, sino porque los mediocres triunfan y la libre expansión del pensamiento es cada vez más difícil. Todo atisbo de crítica es vivida como un ataque a la necesaria unidad para superar la crisis y toda representación irónica de la realidad es tachada inmediatamente de ofensiva.

El uso de las redes sociales, y especialmente de los blogs, se propagó en nuestro país con la promesa explícita de constituir un paraíso para la divulgación abierta del conocimiento y las opiniones libres. Sin embargo, en los últimos años parece que esta idea está perdiendo fuelle. Cada vez resulta cada vez más difícil encontrar tribunas verdaderamente independientes y críticas donde fluyan e intercambien sin barreras pareceres y discursos variopintos sin que ésto suponga agravios o se alimenten recelos.

Saludyotrascosasdecomer nació hace 4 años, en el otoño de 2008. Han pasado por él 11 plumas (¿o podríamos decir más bien “teclados”?) diferentes, y con 1317 entradas es uno de los blogs con más solera de la blogosfera sanitaria española. Uno de sus espacios más emblemáticos, el título de “El empleado del mes”, ha distinguido puntualmente a 31 figuras destacadas del panorama sanitario, social y político de todo el planeta, siempre con sorna y sana intención crítica. Entre ellos a ex-ministros como Bernat Soria y Trini Jiménez, expresidentes de CCAA como Esperanza Aguirre y Fernández-Vara, así como a la plana mayor del Servicio Extremeño de Salud (gerentes y varios directores y subdirectores incluídos). No faltó a la cita la  mismísima directora de la OMS, el virus de la gripe A ni el propio papa Ratzinger. Todos han acogido los premios con deportividad, o al menos no tenemos constancia de lo contrario... Sin embargo, el gris y desalentador panorama han mermado la mordacidad e irreverencia del blog en los últimos meses. Pero ha sido precisamente el último premiado con el distinguido título de empleado del mes el que ha terminado de dar la puntilla al blog que tuvo el honor de glorificar su figura.

Hace ahora justo un año tuvo lugar en Plasencia la representación de una obra de teatro, adaptación de “Knock y el triunfo de la medicina”. La iniciativa fue realizada íntegramente por profesionales sanitarios desde el principio hasta el final, sin un euro de presupuesto y siempre fuera del horario laboral, y fue un rotundo éxito en todos los sentidos. Se trata de una sátira de los procesos de medicalización de la vida aderezado con un fino humor francés. Pero no todos supieron captar la esencia de la obra ni sus sutiles ironías; de hecho, un delegado sindical trató por todos sus medios parar la obra antes de su estreno. Dicha actitud fue merecedora, como no podía ser de otra manera, de un nombramiento unánime de “Empleado del mes”. Pero dicho galardón no ha sido del agrado del agraciado, el cual, un año después, no sólo ha devuelto el título, sino que ha amenazado con tomar acciones legales en caso de no retirar la entrada, rechazando incluso una oferta de réplica pública sin censura. Tales presiones, en un contexto de percepción de ausencia de la suficiente libertad como para seguir por la línea de mordaz humor, han desencadenado el cierre de saludyotrascosasdecomer.
Se trata de un hecho puntual que afecta a un solo blog, cierto; la desaparición de un blog libre no es nada, cierto. Muchos pueden pensar que es solo un mal menor, que hay cosas que están pasando que son mucho más importantes y trascendentales. Cierto. Pero no podemos permitirnos que haya quienes consideren que pueden tener la capacidad de corregir, reprobar o  impedir la libre expresión, ya sea ejercida a través de un blog o de una obra de teatro o de un artículo de prensa, y que todos los que le rodean se lo permitan, o lo jaleen o sencillamente miren para otro lado. No es ningún lujo poder tener independencia para pensar y poder expresarlo, con humor, ironía y sentido crítico. Es una necesidad. Una sociedad moderna que aspire a disponer de un capital social rico debe cuidar, y no perseguir, a los que contribuyen a nutrirla de sana capacidad de reírse de ella misma y de construir ideas que permitan elevarla intelectualmente. Los que firmamos esta tribuna compartimos esos ideales. Por eso estamos aquí, visibles, y despiertos.

Gracias.


La entrada desencadenante del cierre de saludyotrascosasdecomer:


Empleado del Mes Jesús Quijada Hernández


Termina un mes de noviembre con muchos cambios en lo político y en dónde nadie parece estar donde estaba principios de mes.
Precisamente  cuando se empieza a escuchar cada vez más  la posibilidad de incluir un copago en sanidad, en dónde los despidos son el pan de cada día... Suponemos que estos tiempos tienen que ser de mucho trabajo para los sindicatos que deben de estar negociando, arrimando el hombro y dejándose las pestañas para conseguir sostener un sistema que es de los más eficientes del mundo, de los más universales y sostenibles aunque algunos se empeñen en todo lo contrario.

También es el mes en donde un grupo de profesionales de la sanidad del Área de Salud de Plasencia,  ha llevado a cabo un proyecto ilusionante que pretende educar en salud a la comunidad a través del teatro, y que se estrenó el pasado 19 de noviembre, con el Teatro Alkazar placentino lleno hasta la bandera y con  los espectadores aplaudiendo a rabiar. Ni que decir tiene que todos los actores son profesionales sanitarios, que para la gran mayoría de ellos era la primera vez que se subían a las tablas y que cada uno de ellos participó echando horas, ilusión y ganas  que no se pagan en la nómina de fin de mes.
Pues bien don Jesus Quijada, sindicalista de pro de la UGT, se empeñó hasta el último momento en impedir que la obra se celebrase, porque, por lo visto, pensaba que era ofensiva para los médicos.
Por todo ello, y porque si Pablo Iglesias levantase la cabeza le daría un poco de vergüenza que un sindicalista del sindicato que él fundó se dedique a intentar censurar obras teatrales, como si fuese un vulgar censor de los de otros tiempos. Saludyotrascosasdecomer ha decidido por unanimidad nombrar empleado del mes de Noviembre a don Jesús Quijada Hernández.

10 comentarios:

Mayka dijo...
Creo que hay una errata en la entrada. Sindicauto en vez de sindicato.
Un beso!
Arantxa dijo...
Creatividad significa cuestionar lo establecido, buscar nuevas y mejores formas de hacer las cosas. Y libertad para expresar, compartir esfuerzo, ilusión y otras formas de ver las cosas. Censura??. Él mismo se "censura" con su censura. Empleado del año, o del milenio.
Luz dijo...
¡Qué pena!No comprendo poqué las personas valiosas siempre tienen que tener un entorno inmaduro y destructivo.Qué pena...
Anónimo dijo...
Me parece que os habéis pasado tres pueblos. Creo estáis manipulando lo que realmente pasó. En ningún momento ha habido censura. Que ganas de sacar las cosas de quicio y buscar enfrentamientos.Yo tampoco estoy de acuerdo con la obra de teatro, pero se ve que hay mucho tiempo libre y dinero para lo que interesa...
Antonio Villafaina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonio Villafaina dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonio Villafaina dijo...
Estimado anónimo!
Aclaro varios puntos, ni las Vi jornadas de UAM ni la obra de teatro han costado un duro al servicio extremeño de salud, TODOS los actores han actuado por amor al arte, nunca mejor dicho. Y han gastado horas de su tiempo libre para llevar a cabo un proyecto ilusionante, que pretende educar en salud.
Hubo intentos serios de impedir que la obra se celebrase. A eso en mi pueblo se le llama censura, usted puede llamarlo como quiera.
Nadie quiere sacar las cosas de quicio, ni buscar enfrentamientos, en este blog colaborativo tenemos costumbre de nombrar empleados del mes cada mes, creemos y defendemos la libertad de expresión, hasta el punto de permitir comentarios anónimos.
Por lo demás quizá tenga razón en que más de un sindicalista tiene demasiado tiempo libre...
Un saludo
Pd. Es cierto parece que tendremos que pasar mas de tres pueblos, nos están llamando desde distintos puntos de la geografía para volver a representarla.
Pd1. Parece que este tercer comentario entra, aclaro que los otros dos que aparecen suprimidos son del que escribe yno están censurados sino borrados por error.
Enrique Gavilán dijo...
Leí la obra de teatro hace tiempo. No he interpretado nunca que en la obra se hiciera "crítica a la profesión médica", sino a determinadas prácticas profesionales (que pueden ser lo mismo aplicadas a la medicina o a la abogacía o a cualquier otra). En cualquier caso, se critica la medicalización de la vida, la mercantilización de la salud. Aunque está escrita hace muchos decenios tiene plena actualidad. Por tanto, celebro que se haya representado esta obra, y que se haya hecho de la manera que se ha hecho, SIN UN DURO y de una manera colaborativa, altruista y con corazón. Pero se ve que a pesar de todo hay gente que estas cosas no les gusta. Tampoco pasa nada...
Conflicto de interés: soy amigo de los organizadores y conozco a muchos de los artistas-profesionales, a los que admiro por su trabajo asistencial cotidiano.
Gracias
mv gomez dijo...
Soy médico y actriz en la polémica obra; apenas conocia a Antonio antes de embarcarme en este para mí genial proyecto; es la primera vez que entro en este blog, puedo estar o no de acuerdo con algunas de los puntos de vista de los temas tratados pero desde luego que todo ello me hace reflexionar y replantearme aspectos de mi labor profesional y de eso se trata y es lo que hemos pretendido con esta obra de taatro y si alguien se siente tremendamente ofendido quiás deba preguntarse ¿POR QUÉ?
mv gomez dijo...
soy medico y actriz de este para mi genial proyecto. Apenas conocia a Antonio antes de embarcarme en este trabajo teatral y es la primera vez que entro en su blog y pedo estar de acuerdo con muchas publicaciones y con otras no tanto , pero todas ellas me han hecho replantearme aspectos de mi labor diaria; y de eso se trata de que nos reevaluemos, nos replanteemos cosas que pueden estar cambiando,tener distintas versiones para poder elegir, ver los riesgos que corremos de seguir siempre mirando en la misma direccion. Os puedo asegurar que esa ha sido en todo momento la filosofia de este proyecto; no puedo entender que alguien después de ver la obra se pueda sentir agredido y de verdad sin animo de ofender si alguien se ha sentido personalmente agredido quizas deba preguntarse ¿POR QUÉ?

lunes, 20 de agosto de 2012

Colecho, abrazos y besos.


Héteme aquí intentando actualizarme,  leyendo una de esas páginas imprescindibles como es pediatría basada en pruebas, y me encuentro otra vez con el manido tema del colecho. Se pregunta Javier en la entrada, con muy buen criterio, si no habrá un sesgo de interpretación en función del grupo de estudio al que pertenecen los autores de los artículos. Indudablemente, existe un conflicto, si no de interés, si de circunstancias, que afortunadamente se declara implícitamente al firmar cada cual sus conclusiones indicando a la secta al grupo al que pertenece.

Yo, que no pertenezco a ninguno de los dos grupos, leo, con no poco espanto, lo que dice el primero: "Con la evidencia disponible no se puede asegurar que el colecho sea una práctica segura". Dicho así, en lenguaje propio de sala de tribunal, el colecho podría resultar tan peligroso como freir un huevo, salir a pasear en bici, ir a la playa, saltar a la comba, abrazar y besar a tus hijos o dormir con bata de guata, pues ninguna de estas actividades se han evidenciado que sean seguras. ¿Os ha llamado la atención lo de los abrazos y besos? Pues pensad en un hijo con osteogénesis imperfecta o pensad que mediante el contacto le podéis transmitir la gripe aviar (es un decir simplemente para evocar las enfermedades contagiosas). ¿Se proscriben los abrazos y besos en general o se deben dar con prudencia y sentido común?

Parecen haber olvidado que cuando se da un consejo a una familia para que cambie una actitud, se deben dar dos circunstancias básicas:

1.- Que lo que hacen se haya demostrado que sea perjudicial. Y esto, no se ha demostrado para el colecho. O dicho de otro modo, los padres no tienen que demostrar que sea seguro, ni la ciencia tampoco. Así, por la misma regla, tendríamos que desaconsejar casi cualquier movimiento, que no se haya demostrado que sea seguro, al mismo tiempo que desaconsejaríamos fervientemente la inmovilidad, que tampoco está nada claro que sea segura. ¿Es seguro abrazar y besar a un hijo?

2.- Lo que se aconseja en su lugar es seguro y beneficioso: el no colecho no ha demostrado tampoco ser seguro y beneficioso, sino más bien se han demostrado los beneficios del colecho, al menos para un grupo de población que son los amamantados al pecho.

Si no, mejor callarse la boca y no dar consejos gratuitos (si son de pago es otra cosa).

Dicho lo anterior, voy a intentar hacer una secuencia lógica, que no basada en la evidencia:

1.- La lactancia materna ha demostrado beneficios en la salud a corto, medio y largo plazo, tanto del bebé como de su madre.
2.- Cualquier cosa que prolongue la lactancia materna debe considerarse que tiene los mismos beneficios que la propia lactancia materna.
3.- Cualquier cosa que acorte la lactancia materna provocará un perjuicio en la salud a corto, medio y largo plazo, tanto del bebé como de su madre.
4.- Desaconsejar el colecho provoca un perjuicio en la salud a corto, medio y largo plazo, tanto del bebé como de su madre.
5.- El colecho debe practicarse por padres motivados (no se trata de "aconsejar" el colecho, sino de "no proscribirlo"), no fumadores, no bebedores, no consumidores de sedantes u otras drogas y nunca en el sofá.
6.- Los abrazos y besos deben ser dados únicamente por familiares y amigos, con consentimiento (no hace falta que sea escrito) del abrazado y besado, en condiciones de buen aseo personal (manos, brazos, boca, pelo, ropa), no sea que le peguemos desde piojos, pulgas, chinches y garrapatas hasta la gripe aviar, y con una fuerza proporcionada a la capacidad de aguante de la persona abrazada (cuidado de no abrazar a un recién nacido con la misma fuerza y dandole dos manotazos en la espalda como si fuera tu compadre). En cuanto a los besos, hay que tener en cuenta de quien hablamos para desaconsejar o no los besos en la boca o con lengua, lo que requeriría una entrada específica que voy a titular "medicalizando los besos". Pero esa no la voy a hacer hoy... hoy no... ¡maaañana!

Para finalizar me vuelvo a preguntar lo que otras muchas veces me he preguntado: ¿No estaremos medicalizando mucho el sueño? ¿Acabaremos por enseñar a todo el mundo a dormir, a respirar, a hacer pipí, a hacer caca, a beber, a comer, a besar o a abrazar, porque nuestros mecanismos innatos de regulación de todas estas funciones básicas han resultado imperfectos tras un millón de años de evolución?¿Solo a los que tienen un sueño patológico? ¿Donde están los límites basados en la evidencia del sueño fisiológico y patológico?

Mi consejo final: besa, abraza y colecha con sentido y sensibilidad, porque hay cariños que matan.


lunes, 16 de julio de 2012

Los peligros del extremismo de moda.


"No ser ya tentado más que por el más allá de los... extremos."

EM. Cioran. "Ese maldito yo"


No creo que sea malo ir, de vez en cuando, a hacer una visita a los extremos. Incluso en la delibracion etica, es necesario identificar los cursos extremos de accion, los mas radicales, los non plus ultra, los rien ne va plus. Yo creo que los extremistas habituales, los que lo hemos sido siempre, os hacemos un favor, mostrándoos los extremos, porque,  solo visualizando los extremos, se puede ver TODA la gama de grises. Cuando de entrada solo ves el gris medio, eres como un burro con orejeras que solo distingue un unico camino.

Los extremistas mereceriamos un monumento, un monumento sin extremismos, tal vez un monumento verbal, pues, sin extremos, la sabiduria de los tonos medios ("en el centro está la virtud") no seria tal, al igual que el burro con orejeras no es sabio por seguir el unico camino que ve.



Ser capaz de ver los extremos, verbalizar los extremos, no significa vivir en los extremos. Los extremistas habituales, estamos familiarizados con los extremos, paseamos de uno al otro sin grandes aspavientos, sin detenernos en la escala de grises si hace falta. Pasamos de la revolución a la apatía absoluta. Pero, para descansar, preferimos los tonos medios, pues al lado del extremo, solo hay "el más allá", el abismo, el no ser, el dejar de existir, que también nos tienta, pues supone el descanso perfecto y absoluto. Pero hoy no, ¡Maaaañaaana!


Sin embargo a los grises, les molesta muchisimo que alguien, muestre o nombre los extremos. Se rasgan sus grises vestiduras. Ellos se pierden todas las gamas de gris que van desde sus grises hasta la luz y la oscuridad absolutas.


Perdonad la disertacion filosofica, pero la creo necesaria, porque solo los que siempre fueron grises cuando se instalan en el extremo, se quedan a vivir para siempre, deslumbrados por su luz o cegados por su oscuridad, al borde del abismo, a riesgo de un traspiés...


Actualmente percibo el riesgo de que una gran parte de la poblacion en general y de los profesionales sanitarios en particular, que siempre han sido grises, se vayan a vivir a los extremos, pero no al mismo extremo, sino a extremos irreconciliables...


miércoles, 4 de julio de 2012

¡MUERTE A LA VOCACION!


"No son los males violentos los que nos marcan, sino los males sordos, los insistentes, los tolerables, aquellos que forman parte de nuestra rutina y nos minan tan meticulosamente como el Tiempo."

EM Cioran. 

Cada vez que leo esta frase de este juglar del declive, me viene a la mente la palabra vocación, y siento una mezcla de náusea, rabia, frustración y cólera.

Los médicos llevamos mucho tiempo vistiéndonos con ella como si de un cilicio se tratase. Sólo para hacernos daño, pues no vendra un ente superior a recompensar tal sacrificio.

Los usuarios la utilizan a modo de gota china, que parece inofensiva pero quiebra la voluntad de quien la sufre. Poco menos que demandan nuestro agradecimiento por dejar que "les pintemos la cerca".

Las empresas públicas, y sólo conozco al Servicio Andaluz de Salud, la enarbolan a modo de látigo amenazante en cuanto se escucha el menor lamento. De esta forma, en nuestras propias filas aparecen los que llevan el cilicio más ceñido y con más púas, que no conformes con ceñírselo, pretenden que los demás nos lo ciñamos con igual fuerza y fé.

¡Ya está bien! ¡Basta ya de tanto estúpido eufemismo!

Lo que sentimos cuando éramos jóvenes e ilusos, podía ser llamado vocación. Los que pueden seguir llamando a su trabajo vocación, no están leyendo esto. Están sin línea ADSL en un campamento en Sudán, en Haití, en Guatemala..., o terminada su consulta (su trabajo), van a dar rienda suelta a su vocación a los barrios marginales o abren una consulta gratis por las tardes (o las mañanas si eres pediatra joven en Madrid -eso tengo entendido-) para inmigrantes sin papeles, pues su VOCACION, los lleva en volandas al lado de los más débiles, de los que más los necesitan, de los que enferman muy a su pesar y no tienen medios con que combatir su enfermedad.

Pagando a Tom Sawyer por pintar la cerca.
Sin embargo, nos está bien empleado este justo castigo, por el vituperio que supone el empleo de la palabra vocación en nuestro medio. 

Nosotros, los que trabajamos en una empresa pública y cobramos un sueldo, deberíamos proscribir de nuestro vocabulario, como deberíamos proscribir cualquier otro eufemismo, la palabra vocación. Deberíamos quitarnos el cilicio, comprarnos un paraguas y soltar una patada en la entrepierna al que la enarbole como látigo.

Quemad la bata santa y enfundaros el mono de trabajo, porque como trabajadores nos trata la administración y como trabajadores "privilegiados" nos tratan los usuarios por los que sentimos esa perniciosa advocación. Mientras ellos nos desdeñan y aplauden cada uno de los latigazos que nos da la administración. ¿Veis a muchos usuarios indignados por los recortes que recibimos? No lo están porque se creen a salvo bajo el paraguas de nuestra advocación.

Estoy harto de leer escritos de protesta en los que lamentamos los recortes, mientras decimos que procuraremos que estos no afecten a la población. ¿Y como se hace eso? Si en un centro con 10 médicos interinos en Andalucía se va a recortar un 10%, es decir, se va a quedar con 9 ¿Como van a atender igual que antes? ¿Lo harán más rápido? ¿Van a hacer horas extras sin que se las paguen? ¿Renunciarán a su descanso reglamentario? ¿O es que es cierto que los médicos están mano sobre mano media mañana y simplemente nos podemos permitir el lujo de echar a la mitad a su casa? ¿Y que ocurrirá cuando se vayan de vacaciones y uno se ponga enfermo? ¿Renunciarán llevados por su vocación a las vacaciones? ¿Iran a trabajar con muleta, escayola y mascarilla para no contagiar a sus "protegidos"? Quizá debamos dejar que cada uno pinte su trozo de valla y si a mí me piden que pinte sólo el 90%, tendré que hacer ver a los usuarios que es asunto suyo pintar el 10% que resta, o que se quede sin pintar. Tal vez de esta forma los usuarios, en lugar de ver una cerca reluciente, vean los desconchones que aparecen por doquier en el Sistema Sanitario Público Andaluz y que los médicos, no sólo no podemos pintarlos ya, sino que gritamos ¡Ya está bien de pintar lo que otro desconcha y nadie se preocupa por mantener!

La vocación no puntúa en bolsa ni en traslados u oposiciones.  No te es valorada en la carrera profesional ni existe el "complemento vocacional". Nuestros hijos no comen vocación, ni al matricularse en sus estudios les harán un descuento por vocación paterna o materna. Tampoco el Servicio Andaluz de Empleo o la bolsa de trabajo del SAS va a puntuarles para que encuentre antes un trabajo en agradecimiento a la vocación de sus padres. Es más, cuando el fontanero viene a nuestras casas no podemos aludir a su "vocación" (que puede tenerla) para que nos haga una rebaja, que para eso disfruta con su trabajo. Los tiempos de Tom Sayer en los que los ingenuos pagaban para "disfrutar" pintando la cerca, podrían estar nuevamente a la vuelta de la esquina si no gritamos ¡Muerte a la vocación!




"Podemos imaginarlo todo, predecirlo todo, salvo hasta dónde podemos hundirnos."

EM Cioran.