miércoles 12 de enero de 2011

La orquesta del titanic


Ayer escribí tres mensajes a Pediap y acabaron todos en la papelera. Eran demasiado duros. Entre el humo del tabaco virtual y el copago estaba de los nervios. Pero medité, recapacité, me contuve y borré. Y hete aquí que abro el correo hoy y veo que mis colegas de Pediap siguen con el llanto y el rechinar de dientes y me da pena-rabia-frustración. Tal vez haga falta un buen par de sopapos para espabilar, aunque no serán sopapos nuevos, porque todo esto, ya está dicho.

Un compañero comparaba la situación con la orquesta del titanic, comparación que me pareció muy acertada. No me costó imaginarme tocando la trompeta en la orquesta, desafinando un poco. Incluso pensé y pienso en la inmensísima profesionalidad de mis colegas dedicados cada uno a tocar su instrumento, mientras nos hundíamos. Eso sí, no conseguíamos acompasarnos bien y parecía que cada uno estaba tocando una melodía distinta, llevados por lo delicado de la situación.

Creo que en esa situación como en la actual, no podría contenerme y soltaría la trompeta y le gritaría a mis colegas:

Aunque somos músicos y los que sabemos de verdad es tocar ¿nadie piensa en cerrar compuertas? ¿nadie hecha mano de la radio para pedir ayuda? ¿nadie piensa en echar un bote al agua? ¿sólo llorar mientras tocáis cada cual su instrumento y su propia melodía? ¿no se puede hacer nada?

El problema es que, si cada uno hace una cosa a su bola, el barco, del modelo de sistema sanitario público financiado con impuestos, irremisiblemente se hundirá. Hay que emprender una serie de acciones coordinadas. A ser posible más producto de la creación inteligente que de la reacción torpe y cobarde.

Cerrar compuertas, supone renunciar a una parte del barco para mantener el resto a flote. Tal vez debamos renunciar a la "barra libre", lo cual no es lo mismo que "copago". Tampoco es que haya que inventar gran cosa, pues todo está ya inventado: cobrar por las urgencias que no sean urgencias reales, cobrar cuando se consulta a más de un médico en el mismo día y, pasar directamente a la sanción económica si son tres y ello no está motivado por la indicación del médico que la vio en primer lugar. También puedes poner el cartel de "el seguro solo invita a la primera copa" (o a las 3,5, 10, 15 o 20 primeras consultas anuales -en función de edad, antecedentes, condicionantes sociales...- pero nunca a TODAS salvo contadas excepciones que contarían con una tarjeta especial que espediría la inspección médica).

Hay que llamar por radio: insistentemente y sin descanso, hay que dar la vara y como decía Dalí: "el que quiera interesar, tiene que provocar", así que nada de medias tintas en los comunicados, ni de serenidad, ni de llamadas al consenso. Tal vez haya que ser pesimista, alarmista, derrotista y catastrofista, pues no se pueden obtener distintos resultados haciendo el experimento siempre de la misma forma (que diría Einstein). Basta ya de medias verdades, o de verdades ocultas, o de mentiras con nuestro silencio cómplice.

Hay que lanzar botes salvavidas, y eso puede ser pasar por agrupar pediatras, renunciar transitoriamente al barco e irse a la seguridad del bote-pediatría consultora para ahorrar recursos. También puede pasar por ir al bote 5% de la prestación farmacéutica para pensionistas. Tal vez incluso haya que subirse en el de 50% para activos. Tal vez haya que subirse incluso al bote del 10% de la factura generada en hospitales, consultas y urgencias. Lo que hay que tener claro es que los botes que se sueltan y no se aprovechan se los lleva la corriente y habrá que subirse cada vez más apretados en cada vez menos botes que saldrán cada vez más caros. Niguna de estas medidas tiene por qué ser permanente, sino que puede ser transitoria hasta conseguir salvar el barco.

Pero quizá el mayor problema de todos es que cada uno toca en la orquesta a su bola. Nos falta un cuerpo de oficiales decidido, en este barco que se hunde. En este cuerpo de oficiales están AEP, AEPap, Sociedades autonómicas, OMC, SEMFyC... Ninguno se atreve a decirle al capitán que no tiene ni idea y que caminamos a paso firme hacia un desastre de incalculables consecuencias futuras. Todos estos oficiales parecen más preparados para tiempos de bonanza. Calculan derrotas a la perfección sabiendo perfectamente donde quieren ir, pero creo que aún no se han dado cuenta de que el barco se hunde y no llegará a ningún lado, mientras los fogoneros ya se ahogan junto a las calderas. Se repite la historia del Titanic: rumbo equivocado, impacto "inesperado", pero totalmente previsible (a toda máquina a las órdenes de un capitán que no se le ocurre sino ir alimentando la caldera con más y más prestaciones -mientras los oficiales refunfuñan por lo bajini, temiendo el desastre sin atreverse a decir nada para no ser tachados de catastrofistas-), ignorar la importancia del impacto, pedir socorro tarde... Esperemos que nuestro Titanic se salve y no sea tarde aún, pero sin la oficialidad, esto será un sálvese quien puede, un "las mujeres, los niños y los ancianos los últimos"

¿Por qué las sociedades científicas o la OMC no solicitan la implantación urgente de algún sistema de control en el abuso sin excluir el copago como último recurso? ¿Por qué no es posible una campaña coordinada de las sociedades científicas y OMC, a la que de seguro nos sumaríamos algunos blogueros sanitarios, pidiendo una solución al deterioro imparable de la situación, que contemple el copago? ¿Internet en las consultas (la cena no se ha podido calentar en la cocina) es más prioritario? ¿La gripe A (el tanque de agua dulce pierde agua) era más prioritaria? (puede que más urgente, pero no más importante, que diría Mao) ¿Por qué ni siquiera es posible poner de acuerdo a más de 10 personas para vocearlo, si todos, hacia nuestros adentros pensamos lo mismo? ¿De qué tenemos miedo?

Tenemos miedo de decir LA VERDAD. Tenemos miedos y tabúes ancestrales. No nos atrevemos a decir ciertas cosas. Evitamos decir cancer (nos gusta más neo), evitamos decir muerte (y decimos exitus o defunción) y evitamos por todos los medios dar malas noticias, como que el barco se hunde. Nos ponemos el traje de los optimistas y vestimos las verdades con eufemismos: "el barco ha sufrido una brusca desaceleración como consecuencia de la interacción con una masa de agua dulce solidificada, lo que no impedirá que lleguemos a Nueva York en el horario previsto".

LA VERDAD es que ni los marineros, ni los fogoneros, ni los músicos podremos salvar el barco. Sólo podemos gritar, llorar, apagar fuegos o cerrar pequeñas vías de agua. El barco sólo lo salvaran los oficiales, a ser posible con el capitán, o destituyendo al capitán y nombrando otro nuevo que se haga cargo de la situación real del barco. Y puede que, para entonces, sea tarde y sólo nos quede coger cada cual su instrumento y hundirnos con la mayor dignidad.


Dejad al menos de llorar y buscad un chaleco salvavidas, al tiempo que jaleáis a vuestros oficiales para que hagan algo. Y los oficiales, no penséis que os váis a salvar todos. Si os quedáis sin marineros a los que organizar seréis oficiales inútiles y desapareceréis con el barco. Yo ya tengo mi chaleco y lo busqué antes del impacto, cuando el capitán ordenó "¡A toda máquina!". Ahora no dejo de quitarle el ojo a un bote que se llama "medicina privada", en el que aún queda sitio de sobra para mí, pero al que no he querido subirme porque aún tengo esperanza.


La esperanza es lo último que se pierde, aunque, por desgracia, se pierde frecuentemente junto con la vida.

domingo 12 de diciembre de 2010

Valoración del daño en las catástrofes.

Llevo unos días asistiendo, bastante asombrado, a los acontecimientos y a las declaraciones que unos y otros hacen en torno al problema de los controldores.

Escucho con espanto declaraciones, que en mi humilde opinión, denotan:

- Desfachatez.
- Nepotismo.
- Autoritarismo.
- Ignorancia.
- Egoismo.
- Mesianismo...

Voy a intentar no nombrar a los controladores y hacer un ejercicio de transferencia para ponerme en su pellejo. Al fin y al cabo soy un trabajador de la administración del que depende la salud de muchas vidas y tengo una enorme responsabilidad, con algunas "sutiles diferencias":

- He estudiado bastante más años que ellos.
- Cobro bastante menos que ellos (mas o menos su sueldo es múltiplo de la diferencia de años de estudio que el mío).

Pero, no tengo motivo para quejarme: la sociedad, así lo ha decidido en estos años, a través de sus representantes políticos, que han ido cediendo a las LEGITIMAS presiones que ejercían los controladores, mientras ignoraban por completo la buena voluntad y el deseo de los médicos de poner por encima de nuestro bien, el de los ciudadanos, huyendo de toda medida de presión, para conseguir una justa mejora en nuestras condiciones laborales. La no respuesta de la administración, ha dado lugar a un abandono del puesto de trabajo, tal y como han hecho los controladores, con la diferencia (nuevas diferencias) de que nuestro abandono ha sido gradual, pero alcanzando cifras terribles (más de 8000 médicos españoles abandonaron o jamás acudieron al puesto de trabajo y trabajan en el extranjero y otros muchos en la sanidad privada de nuestro país), y con la diferencia, también muy importante, de que esto no ha generado alarma social alguna y por tanto, no se ha declarado el estado de alarma ni se nos ha militarizado.

La sociedad funciona como funciona, y responde más y se amedrenta más y cede más ante las diversas formas de chantaje (por injustas que sean las pretensiones de los chantajeadores), que ante las peticiones que se realizan desde el razonamiento bien fundamentado y el buenismo de un colectivo, asociación o sindicato.

Pero volvamos al tema; hete aquí a un colectivo que mediante medidas legítimas (no se si éticas), ha conseguido una serie de mejoras en sus condiciones de trabajo y en sus remuneraciones, que ahora de un plumazo, se les quiere quitar.

Por muy pijos que sean, por muy señoritos, por muy vividores, por muy lo que sean, lo que han conseguido, lo han conseguido con las herramientas que nuestro estado de derecho les confiere. Tal vez, debiéramos concederle más importancia a no tener carbón para la caldera (y pagar mejor a los mineros y mantener las minas) que tomarnos un puente viajando en avión, pero la sociedad ha dicho una y otra vez: es más importante viajar en avión, que tener carbón, que tener una buena sanidad, que tener unos buenos servicios públicos. Mis hijos pueden ir a colegios penosos con programaciones penosas pero al menos si quiero ir el fin de semana a Milán, que no me lo jodan (perdón por la expresión). De esta forma, es la sociedad la que ha dado y "Santa Rita, Rita, lo que se da, no se quita".

Si queremos quitar esos privilegios, simplemente tenemos que conseguir que dejen de hacer horas extra, de forma legal y legítima y no mediante decretazos que si hubiesen afectado a mineros, camioneros o maquinistas de renfe, hubiesen provocado reacciones similares en los trabajadores, aunque no una reacción similar del gobierno, ya que el gobierno sabe cuales son las prioridades de nuestra sociedad: no, no es estar calentito. No, tampoco es comer, porque no hace mucho en ceuta y melilla con el boicot faltaban algunos alimentos esenciales, y en las huelgas de camioneros no han sacado camiones del ejercito, ni han militarizado a nadie. Lo importante para nuestra sociedad, lo más importante, por encima de todas las cosas, es el derecho al descanso remunerado, aunque sea negándole a ciertos colectivos minoritarios y privilegiados, el derecho al descanso remunerado, como quiere hacer el último decreto de la discordia.

Creo que los controladores no han abandonado ningún servicio esencial para el país. El país debería tener una bolsa de controladores (igual que de médicos, maestros o bomberos) a la que llamar para contratar nuevos controladores en caso de abandonos del trabajo o ausencias justificadas. ¿Por qué no se forman más controladores? Dicen que porque los controladores controlan la formación. ¿Y quien les ha dado ese control? ¿En que decreto aparece que son ellos los únicos que pueden controlar la formación? ¿Está prohibido importar controladores? ¿Está prohibido que los controladores militares reciban formación de tipo control aéreo civil? ¿Está prohibido montar academias para impartir estas enseñanzas? ¿Es todo una cortina de humo y un chivo expiatorio para distraer?

Mientras los médicos queremos que las facultades de medicina formen a más médicos y que los sistemas de enseñanza postgrado (MIR) formen a más pediatras, es el gobierno quien paraliza este aumento. ¿Interesa importar médicos peor formados que los españoles? ¿Interesa no homologarles el título para hacerlos trabajadores silenciosos y serviles? ¿Interesa que haya menos pediatras para que su escasez termine por "obligar" al gobierno en aras de la "universalidad", "equidad", "accesibilidad" y "gratuidad", a eliminar la figura del pediatra de atención primaria?

Todo esto desprende un tufo de podredumbre y contradición permanente.

¿Seremos los médicos algún día capaces de hacer lo que han hecho los controladores?

El Sr. Conde Pumpido, en estos días pasados nos comparaba con los controladores (¿con veladas amenazas?). Venía a decir que lo que han hecho los controladores es como si los médicos abandonasen a los enfermos en los hospitales. Declaración desafortunada donde las haya: no valoraba la posibilidad de que los abandonemos en atención primaria en primer lugar, despreciando este área de la atención, y en segundo lugar, pretendia amedrentarnos con el delito de sedición, que por otra parte no sé como puede aplicársele a un trabajador que se levanta y abandona su puesto de trabajo, presa del estres o de la simple hartura:

Artículo 544.

Son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales.

La verdad, es que yo no ví tumulto alguno, ni ví que nigún controlador impidiese que otros controladores siguiesen trabajando. Y esto, me preocupa mucho, porque intentar acusar de delitos que OBVIAMENTE no se han perpetrado, es algo propio de regímenes autoriatarios y policiales. Como mucho abandonaron el puesto de trabajo (si lo hicieron porque se encontraban en plana crisis de ansiedad por lo que consideraban un ataque a sus derechos no puede considerarse un abandono injustificado), que en todo caso conlleva el despido, pero no ir a la cárcel entre 3 y 8 años. Y esto me hace meditar sobre la penosa situación de la educación en nuestro país, donde el error que más frecuentemente cometen padres y educadores (y gobierno) es amenazar con cosas que es obvio que no van a poder llevar a cabo, o convencen con promesas que no van a cumplir, lo que hace que nadie los crea cuando amenazan de veras o prometen algo, con la pérdida de autoridad que ello conlleva.

Por otra parte, cuando uno lee el artículo del código penal, viene a su mente algo similar a un "dejà vu". Esto ya lo he visto: en la huelga general, piquetes alzados y organizados, impidiendo que se ejerciese el derecho al trabajo, a la libre circulación, a reunión, reconocido por ley, y obstaculizando servicios públicos como sanidad, educación, fuerzas del orden que tuvieron que ser desviadas desde sus funciones ordinarias para permitir que quien quisiera trabajar, lo hiciese. Ese día, por la tele, salían numerosos individuos que podrían haber sido imputados del delito de sedición, pero...

Quizá los controladores deberían haber sido más diplomáticos: entregar una renuncia a su plaza de controlador con 15 días de antelación, hubiese sido una maniobra "sutil" y contundente. No abandono mi puesto. Renuncio a mi puesto y busquen 2000 controladores en 15 días. Por supuesto, si fuese controladora, me pediría una excedencia temporal para cuidar a mis hijos o mis padres mayores, en lugar de abandonar mi puesto de trabajo, pero si me la denegasen, con los ahorrillos de los últimos años... Además la renuncia al puesto, no te impide presentarte a las próximas oposiciones que habría que convocar con urgencia!!!!

Otro asunto que me causó una honda impresión, ha sido los comentarios sobre las dudas surgidas en torno a las bajas masivas de los controladores. Sin embargo no salgo de mi asombro por la existencia de estas dudas, que no pueden sino nacer de la ignorancia de lo que es la enfermedad y lo que son los agentes patógenos que pueden acechar en una situación de catástrofe. Me explico con un ejemplo:

- Si comienza a circular el cólera por todo un país, ¿sería de extrañar la existencia de bajas simultáneas por cólera en una torre de control?

- Si se declara un incendio en una torre de control, ¿Sería de extrañar una serie de bajas por quemaduras en la misma torre de control?

- Si un grupo de controladores, tienen una reunión para hablar de sus problemas y celebran una comida juntos de la que resulta una intoxicación por salmonella, ¿Sería de extrañar una serie de bajas por gastroenteritis en la misma torre de control?

- Si cogemos a todos los controladores españoles y lo ponemos en un paredón, presentándolos como unos señoritos privilegiados (los privilegios no llovieron del cielo, sino que se los dió el gobierno con el visto bueno de la opinión pública que, como ya hemos dicho, prefiere no perderse el finde en Milan a tener una educación o una sanidad de calidad para sus hijos), para que la opinión pública los fusile con insultos, menosprecios... Tras esto, les agredes con una bajada de su sueldo (muy alto sí, pero su sueldo, no robado, sino ganado y concedido por gobierno y opinión pública), y finalmente les obligas a trabajar más horas. ¿Se podría esto entender como un agente etiológico de estres que afecta a todos los controladores? Entonces ¿De donde la extrañeza de que tantos se den simultáneamente la baja por estres? . Si a esto le añades que te militaricen y denuncien por un delito que no has cometido, para mí lo sorprendente, es que sigamos volando y aún no haya ocurrido ninguna "otra catástrofe".









jueves 18 de noviembre de 2010

Manifiesto Abla 2010

Del ideario colectivo surge este manifiesto.

Los integrantes de este grupo estamos convencidos de que es necesario avanzar hacia un nuevo modelo sociosanitario más sostenible, participativo y democrático, en el que las relaciones entre ciudadanía, profesionales y organizaciones sean necesarias y oportunamente rediseñadas para lograr una sanidad más accesible y cercana.

Pensamos que el concepto Salud 2.0 debe entenderse como un cambio en la cultura organizacional sustentado en una concepción horizontal y colaborativa, frente a la visión tradicional piramidal y jerarquizada.

Las instituciones sanitarias pueden y deben aprovechar el potencial de cambio de este nuevo modelo de salud 2.0 para lo que podrán contar con los profesionales que ya han dado pasos en este sentido.

Sobre estas ideas se redactan estas líneas de trabajo que se convierten así en nuestra propuesta para empezar la renovación de la sanidad siguiendo el modelo que surge de la Web 2.0


lunes 8 de noviembre de 2010

Internet en la consulta. Nos crecen los enanos

Llevo mucho tiempo diciendo que, los médicos, tenemos lo que nos merecemos: por derrotistas, 10por "eufemistas", por conformistas y alguno por colaboracionista.

Después de un tiempo recabando apoyos entre los colegas médicos y entre pacientes, para conseguir disponer de una herramienta fundamental en la consulta, como es internet, nos ha crecido un enano, y esta frase no va con segundas, porque yo de estatura no soy ningún gigante.

Lo digo, sencillamente, porque un grupo de profesionales hemos conseguido poner en marcha un circo que dé a conocer al público en general y a los gestores en particular, que carecemos de conexiones a internet en nuestras consultas, mientras tienen conexión en, prácticamente, todos los centros públicos, con una utilidad muchísimo más dudosa en la mayoría de los casos. Pero mire usted por donde, nos ha crecido un enano.

10Andalucía, como ya se ha dicho, no sólo no tiene conexión a internet. Además la conexión que permite enlazar algunos contenidos de la web está tan oculta y es tan farragosa su puesta en marcha y despista tanto su recibimiento (pide una contraseña que hay que omitir, cosa bastante ilógica), que la inmensa mayoría de los profesionales, desconoce su existencia.

Pero hete aquí, que Málaga Hoy ha dado con un profesional que sí conoce su existencia y que está como unas castañuelas con lo que tiene en ella, aunque no tenga un mal directorio que te informe de donde puedes entrar y donde no, o un mal buscador que te permita encontrar algo en esa colección de inconexas páginas, o una forma, de dominio público, de solicitar nuevos contenidos. Esta persona, es representante de un importantísimo colectivo de profesionales andaluces, y cuando dice algo, debiera dejar claro qué dice a título personal y qué dice como representante de ese colectivo. Yo quiero pensar, que lo que ha dicho, lo ha dicho a título personal. Lo contrario, me haría pensar mal de ese colectivo, que tengo en muy alta estima. También puede ser que esos seres malvados que son los periodistas, hayan hecho un corta y pega con ánimo de polemizar y hayan tergiversado sus palabras o las hayan sacado por completo del contexto en el que las dijo, o las dijo a título personal, porque tal vez disponga de una conexión privilegiada, e ignora la situación penosa de sus colegas (lo que tampoco diría mucho a su favor). Esperemos que pronto rectifique o simplemente aclare los malos entendidos a que se ha dado lugar, que me llevan a pensar que (ojalá esté completamente equivocado), hay algunos que, o son capitanes del equipo o no están dispuestos a jugar en él.

Y todo esto, lo digo ¡Ojo! a título personal.

miércoles 13 de octubre de 2010

Internet en la consulta: LOPD


Tal y como prometí, estoy dispuesto a hacer de abogado del diablo. En esa linea, quiero hacerme eco del comentario de una colega que escuchó comentar a un experto en LOPD, que era precisamente la LOPD lo que hacía desaconsejable tener internet en la consulta.

Y hoy, una noticia ha venido a confirmarlo.

¿O no?

Parece que lo que tiende a perderse (y a encontrarse) son historias de papel que aletean llevadas por el viento por calles, vertederos y contenedores urbanos. Hasta en ¡un tercio de los hospitales!

Se ve que no se puede ser experto en todo y los expertos en LOPD, son lo que son: personas que lo saben casi todo sobre la LOPD, y casi nada de todo lo demás, incluyendo por supuesto informática, seguridad de redes, seguridad de bases de datos, así es que no es raro que confundan el tocino con el ancho de banda.

De todas formas, no estaría de más que en lugar de tanta banda ancha en los hospitales, gastasen alguna más en Atención Primaria.

jueves 7 de octubre de 2010

Internet en la consulta: El abogado del diablo.


Yo creo que ya está bien. Esta lucha es un tanto desigual. Aquí estamos nosotros recibiendo miles de entradas en nuestro blog de la campaña y cientos de mensaje de apoyo y es muy difícil entrever ningún mensaje en contra.

Pero yo estoy seguro de que esto de no tener internet en las consultas no puede ser porque los responsables sean unos inconscientes, ni porque sencillamente nos quieran mantener incomunicados, aislados o en la ignorancia. No creo que nuestros gestores sean de esas personas que piensan que el conocimiento es una amenaza para el poder.

Por ésto, porque creo en ellos, les voy a prestar mi blog para que enumeren todos los inconvenientes que tiene, el que los profesionales de atención primaria, tengan internet en la consulta. Me he tenido que abrir una cuenta de pago, porque estoy seguro que cuando comiencen a dejar comentarios con todos los inconvenientes, se me colapsará el blog.

Para abrir fuego, me voy a imaginar gestor por un momento y os voy a decir tres o cuatro inconvenientes:

1.- ... esperad, lo tengo en la punta de la lengua...

Bueno, ahora mismo no se me ocurre ninguno, pero estoy seguro de que, de aquí a mañana los tengo escritos. Vosotros, gestores, seguro que sabéis muchos. Id dejando comentarios, procurando ser breves y concisos, ya que con tantos inconvenientes seguro que resultaría un tocho ilegible.

Si, por otra parte, algún gestor quiere apoyar la iniciativa Internet en la consulta: una necesidad. (sobre todo si le han rechazado la dimisión y quiere ejercer fuerza) , podéis picar el enlace y dejar allí vuestros comentarios.

martes 5 de octubre de 2010

Internet en la consulta:¿Gris o Negro?. Thats the question!


Tras varios meses de ensayo, he ido descubriendo que, paulatinamente, se ha ido abriendo a los profesionales de Atención Primaria en Andalucía, el acceso a algunas páginas web. Tal vez sea por ello que lo que antes era negro ahora se haya vuelto gris oscuro (pero muyyyyy oscuro).

Podría haber hecho un tutorial. Podría dejar aquí las instrucciones. Pero, ¿que ganaría yo con eso?

Ni corto ni perezoso, he decidido que lo mejor en estos tiempos de recorte es sacar un sobresueldo de asistente informático (ojo con mi exclusiva, que esta tarea no supone incompatibilidad) libre de impuestos.

Así pues, aprovechando que mañana es mi cumpleaños y la celebración se prorrogará hasta el año que viene, aceptaré todos los regalos que me enviéis a casa (tarjetas regalo de grandes almacenes, ibéricos, vinos, licores y delicatessen varias -no se admiten objetos decorativos ni cheques-). Por supuesto, un regalo te lo hace un amigo, y yo a mis amigos les explico lo que quieran, incluso en que parte de la consulta le han dejado el cajón, en cuyo interior se guarda con un candado roto, un vetusto equipo informático sin instrucciones con el que podrán conectarse, si es que saben (esto ya exigiría un regalo de cierta importancia), a algunas páginas webs.

Si eres Andaluz y trabajas en primaria y no sabes como conectarte, y no tienes para jamón, envía a tus colegas Andaluces un enlace a esta página para que hagan un comentario con su queja. Cuando lleguen a 100 prometo colgar un tutorial de cómo hacerlo.

Aunque siempre os queda la opción "más fácil" de preguntarle a vuestro director...

O apoyar la iniciativa Internet en la consulta: una necesidad. Divúlgalo, a tus colegas, a tus amigos, a tus familiares. Buscamos sensibilizar a las autoridades sanitarias y que acaben con este anacronismo en pleno siglo XXI.