martes, 19 de mayo de 2009

Cuando Trinidad Jiménez habla sube el pan, pero no los sueldos


El comentario del blog cocido madrileño con gofio, no tiene desperdicio. Leedlo al completo.

La Miembra del Gobierno de España dice que es mejor importar médicos que subirle el sueldo a los españoles. Podría decir muchas cosas al respecto, pero creo que casi todas se dicen en ese famoso blog, en el que han tenido a bien traducir al castellano las declaraciones de la ministra:

"La ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, ha dicho que no piensa pagar a los médicos como es debido aunque se esté quedando sin voluntarios y tenga que importarlos a bajo precio del tercer mundo, aunque los médicos tienen cara de simpáticos y seguro que están dispuestos hacer un poco más el panoli, que después de todo la bata blanca se parece bastante al uniforme de las hermanitas de la caridad. Además para no tener que seguir importando médicos baratos del tercer mundo, asunto que genera quejas entre los pacientes xenófobos y no queda muy bien está pactando con algunas universidades privadas para fabricar médicos como el que hace churros, de baja calidad, en gran cantidad y a precio de saldo."

El traductor sin embargo ha escatimado algunas otras declaraciones "fuertes" de la ministra en las que insulta la inteligencia de la ciudadanía, a los que llama "paletos que no saben distinguir un pediatra de un fontanero con hijos", porque les da igual quien los vea mientras los vea alguien, haciendo alusión a esas personas con título dudoso (de ahí el largísimo -interminable diría yo- proceso de homologación, a veces más largo que hacer la carrera en España, presentarse al MIR y hacer la residencia) que pululan sobre todo en consultas de Pediatría. Para acabar con este problema ha fichado al ex-director de la Benemérita, el Sr. Roldán y ha dotado el nuevo departamento de homologaciones de los mejores ordenadores, los mejores sistemas de impresión a color y los más avanzados programas de diseño gráfico. ¿Será por títulos?

La Miembra del Gobierno también se ha mostrado a favor de seguir fabricando más y mejores médicos para el Sistema Nacional de Salud Británico, para el Portugués y el Sueco, que siguen siendo deficitarios y necesitan cada vez más médicos españoles, porque nadie con dos dedos de frente se quedará aquí con toda la vida por delante a sabiendas de que van a ser malpagados y maltratados. Más aún cuando en otros países se nos valora y trata en su justa medida. Al fin y al cabo un vuelo Málaga-Londres ida y vuelta, sale más barato que ir de Málaga a Madrid en el Ave y tarda menos. Paz y buen sueldo de lunes a viernes. Sol y playa los fines de semana.

Y mientras los médicos españoles "viéndolas venir". En verdad os digo, hermanos, que ¡somos unos panolis!

Decía Albert Einstein que lo más incomprensible del mundo es que es comprensible.

Yo digo que lo más incomprensible de los políticos es que son comprensibles.

Quizá lo único incomprensible de todo esto es la actitud de los médicos, que pretenden estar haciendo un bien por los pacientes cuando evitan entrar en conflicto y a lo único que nos lleva esto, es al deterioro progresivo de la calidad de la atención que se les presta. ¿Algún colega se atreve a negarlo? A esto en mi pueblo lo llaman pan para hoy y hambre para mañana.

Si, estimados colegas, somos
víctimas y cómplices en todo este asunto, pero sólo unos pocos estamos hartos de colaborar. La mayoría sólo se hace la víctima, entrando en ese círculo peligroso de gestores que maltratan y médicos que se dejan maltratar. Supongo que sabéis todas las teorías sobre el maltrato, así que no os entretengo más.

Los miembros y miembras del gobierno, seguirán devolviendo 400 Euros que sobran, dando medicinas gratis inútiles y comprando ordenadores, porque ya lo dice el refranero: La salud lo último y la informática lo primero.

Con tanto despilfarro habría para acabar con la emigración de médicos, para aumentar la calidad de la atención primaria y para, en definitiva, mejorar nuestro sistema sanitario.




martes, 28 de abril de 2009

Internet en la consulta

A raíz de una serie de calumnias vertidas por esos ciberterroristas que se autodenominan el GIPI, en una lista de distribución frecuentada por una chusma que dice estar interesada en mejorar la atención a nuestros niños y a nuestras niñas (a las que siempre olvidan), referente a la ausencia de internet en las consultas de Pediatría en el Servicio Andaluz de Salud, no puedo permanecer en silencio y debo aclarar los siguientes puntos:

Esta denuncia, que insinúa que somos la única comunidad autónoma que en el año 2009 aún carecemos de conexión a Internet desde nuestras consultas de atención primaria es completamente falsa y malintencionada, habida cuenta de que Andalucía se encuentra “a la cabeza” y es “modelo” en las TICs aplicadas a la salud.

Esta denuncia se hace todavía más intolerable cuando somos conscientes de que todos los terminales en los Hospitales andaluces tienen conexión a Internet desde el siglo pasado.

Tanto Consejería de Salud como Servicio Andaluz de Salud tienen motivos más que suficientes para pensar que: perderíamos el tiempo (incluso aunque carecieramos de él), utilizaríamos Internet para usos no lícitos (como consultar la página que mantienen esos famosos ciberdelincuentes), y que con 1 ordenador en cada centro con acceso a Internet tenemos de sobra (para lo que hay que leer) compartido amistosamente con limpiadores y limpiadoras, celadores y celadoras, conductoras de ambulancia y conductores de ambulancia, administrativos y administrativas, auxiliares administrativos y auxiliares administrativas, auxiliares ténicos de radiología y auxiliares técnicas de radiología, fisioterapeutas (hombres y mujeres), matronas y matrones, enfermeras comunitarias de enlace y enfermeros comunitarios de enlace, enfermeras comunitarias y enfermeros comunitarios, director o directora, adjunto o adjunta de enfermería, jefa de grupo administrativo o jefe de grupo administrativo, odontólogo u odontóloga, auxiliares de enfermería (mujeres y hombres), informáticos e informáticas, veterinarios y veterinarias, farmacéuticos y farmacéuticas, Médicos de Familia y Médicas de Familia, demás Pediatras(aunque ya casi no quedan) y demás especialistas del hospital (mujeres y hombres) que a veces nos honran con su visita, lo que favorece sobremanera la comunicación interdisciplinar e interniveles en la cola de espera del ordenador.


En el recientemente finalizado pacto por la mejora de la atención primaria firmado por el SAS, ASANEC, SAMFyC y APap-A, ha quedado reflejado en la práctica totalidad de los grupos de trabajo, que tener acceso a internet facilita:

- La gestión clínica.

- El trabajo en equipo.

- La capacidad resolutiva…

Líneas todas ellas carentes de la menor importancia en la atención primaria, y si me apuran, en la especializada.

Por eso, con el ánimo de mejorar y dar uniformidad al acceso, propongo:

- Suprimir las conexiones a Internet de todos los trabajadores del área administrativa de la Consejería de Salud y de los servicios centrales y delegaciones del Servicio Andaluz de Salud a fin de mejorar su escasa productividad.

- Suprimir las conexiones del área administrativa de todos los distritos sanitarios y áreas de gestión sanitaria, especialmente a casinos on-line, porque luego no llega el presupuesto para sustituciones, a pesar de que los gastos “sociales” no han sido recortados por la crisis.

- Dejar un único ordenador en cada hospital a fin de que los profesionales puedan consultar Internet, dejándoles abierto únicamente el acceso a través de la intranet y a contenidos muy limitados (el SAS información es más que suficiente), pues es hecho conocido que el conocimiento pervierte, sobre todo el procedente de comunidades con acceso a internet y a los hechos me remito.

- Suprimir las conexiones de todos los servicios de informática de Consejería de Salud y SAS a fin de que no pierdan el tiempo navegando por no se sabe donde y puedan dedicarse a que Diraya vaya aún más fino de lo que ya va.



martes, 21 de abril de 2009

Carta de Maria Teresa Arce Calvo

Os invito a leer esta interesante carta de Teresa Arce y os pido el voto a su candidatura. A través de su candidatura podéis también votar a cualquiera de las dos candidaturas que se presentan a la comisión ejecutiva, siempre teniendo en cuenta las siguientes normas...

lunes, 6 de abril de 2009

Elecciones AEP

Esta breve entrada es para mostrar mi apoyo a la candidatura de Serafín Málaga y para indicaros a los que no lo sepáis la forma más fácil de votar.

Os invito a visitar los siguientes enlaces

Un enlace al blog de la candidatura de Serafín Málaga,

http://unaaepparatodos.blogspot.com/

Un enlace al blog de Juan José Delgado:

http://adelgadono.wordpress.com/

Y un enlace a una carta de Fernando Malmierca en la que indica la forma de votar, que incluye la posibilidad de enviarle una copia del DNI por correo electrónico junto con la sociedad a la que se pertenece, que desde mi punto de vista es la forma más fácil. Se le puede indicar igualmente que nuestro voto para las vocalías debe ser única y exclusivamente para la vocalía de atención primaria.

http://sepeap.org/ficheros/elecciones2009/carta_candidatura.doc

Otra forma de votar es siguiendo las instrucciones de la siguiente carta firmada por Serafín Málaga:

http://personal.telefonica.terra.es/web/jueves/Carta_Lista_alternativa_AEP.pdf
De ella extraigo las instrucciones para votar:


"Si te sientes identificado con nuestro programa, solicitamos tu voto en
cualquiera de las formas recogidas en los actuales Estatutos de la AEP:

1. Personalmente, si piensas asistir al congreso.

2. Por correo certificado, acompañando a la papeleta disponible en la web
oficial de la AEP una fotocopia de tu DNI por ambas caras.

3. Cediéndonos la gestión de tu voto.

A nuestro juicio, esta es la mejor forma de asegurar la utilidad de tu voto
(me permito recordarte que el voto presencial anula al voto por correo).

Si te decides a otorgarnos tu confianza por esta última modalidad, tan sólo
necesitamos que nos hagas llegar la fotocopia de tu DNI por ambas caras por
alguna de las siguientes vías:

1. Por correo electrónico (DNI escaneado por ambas caras) a mi dirección de
correo electrónico:
smalaga@hca.es

2. Por correo postal a mi nombre:

Serafín Málaga Guerrero
Calle Gil Blas, nº14 - 6º A
33008 Oviedo

Esperamos contar con tu confianza y lograr, con la ayuda de tu voto, mostrar
a la A.E.P. como una de las sociedades científicas españolas de mayor
prestigio.
Recibe un afectuoso saludo.
Serafín Málaga Guerrero".

Todos nos jugamos mucho. Más de lo que nos pensamos.

Saludos.

miércoles, 1 de abril de 2009

Y en el principio fué... el Cociente de Frustración



Este término, difícil de encontrar en internet, ha sido usado sobre todo en economía para expresar el cociente entre una serie de operaciones comerciales posibles y las finalmente conseguidas. Ha sido también llamado coeficiente de frustración.

Aunque parezca que esto no viene a cuento en este tipo de blog, me explico en seguida.

Muchos de los orígenes de las confrontaciones actuales entre usuarios y profesionales de la salud y entre profesionales de la salud y gestores de salud, viene de no saber manejar este cociente de frustración. Pondré dos ejemplos (decía un proverbio suizo que las palabras son enanos y los ejemplos son gigantes):

- Si yo, de mis gestores no espero absolutamente nada y me dan algo, mis expectativas se veran plenamente colmadas y mi frustración tenderá a cero.

- Si los usuarios esperan una "barra libre", pregonada por los gestores y nosotros limitamos de algún modo su acceso a la barra libre (entre otras cosas porque detrás de la barra libre vienen muchas borracheras -iatrogenia-), esto no satisface las expectativas de los usuarios y aumenta enormemente su frustración.

Pues bién, si en nuestra sociedad actual tenemos gestores de todos los signos políticos, que no se cansan de aumentar las expectativas de los usuarios, dotándolos de nuevos derechos, sin proporcionar los medios necesarios a los profesionales sanitarios para satisfacerlos, tenemos como consecuencia la creciente frustración de los usuarios.

¿Sabéis cual es el principal origen de la violencia?

Efectivamente: la frustración, o mejor dicho, el cociente de frustración.

Hay dos forma de disminuir ese cociente: puede ser dotar de más medios a los profesionales para que colmen las expectativas de los usuarios (aumentar el denominador), cosa descartada en este tiempo de crisis, o disminuir la expectativa de los usuarios (disminuir el numerador).

Bueno, pues aunque no he descubierto la pólvora, si que creo haberla descrito meridianamente.


Para acabar os dejo la foto de un kit que puede ir muy bién en salas de espera de centros de salud y hospitales, y que creo debería llevar la marca "Gobierno de España". Es fácil de fabricar, barato, y se completa, aunque en él no se indica, con una receta de paracetamol DCI porque puede causar cefaleas.

viernes, 20 de marzo de 2009

Cuidado con los aduladores!



Aunque como diría André Gide, "todo está dicho, pero como nadie escucha..." No lo puedo remediar y vuelvo a repetirme, aunque usando palabras de Cioran que sigue inspirándome y enseñándome. Hay que leerlo con mimo. Apenas una frase al día, para saborearla en toda su plenitud, en todo su sentido. Os dejo una nueva perla:

"Imposible defendernos de un adulador. No podemos darle la razón sin hacer el ridículo; tampoco increparle y enviarle a paseo. No tenemos más remedio que comportarnos con él como si dijera la verdad, dejarnos incensar a falta de saber como reaccionar. El cree que consigue engañarnos, que nos domina, y saborea su triunfo sin que podamos desengañarle. Con frecuencia se trata de un futuro enemigo que se vengará un día de haberse rebajado ante nosotros, un agresor disfrazado que planea sus golpes mientras pronuncia sus hipérboles"

Me viene al pelo, porque mañana se inician las XIII Jornadas de la APap-Andalucía, y allí, en el acto inaugural esta frase cobrará todo su sentido, pues algún Damocles vendrá a visitarnos.

Sin embargo, esta frase cobra sentido cada vez que nos dan palmaditas en la espalda y nos animan a seguir adelante. Somos "grandes", somos "los mejores", somos "la leche!".

También cobra sentido cuando nos llaman para pedirnos opinión. "Vuestra opinión es fundamental" para elaborar el plan, el plin y el plon.

También cobra sentido en el periodo preelectoral de la AEP. Cuanta adulación recibimos los pediatras de atención primaria antes de las anteriores y cuantas estamos recibiendo antes de estas. Entonces lo pagamos bien caro...

Ahora, no nos dejemos adular y contradiciendo a Cioran, atrevámonos a mandarlos a paseo! Pero hagámoslo con nuestros votos y no con nuestra abstención.

Y visitad este enlace si queréis sentiros de verdad adulados, con la ventaja de que nadie os mentirá ni os guardará rencor:

Adulador automático marca ACME

sábado, 29 de noviembre de 2008

El lenguaje políticamente correcto, las mentiras y los eufemismos



¡Cuidado con los eufemismos! Agravan el horror que se supone deben disfrazar.

Emil Michel Cioran. Escritor y filósofo de origen Rumano (1911-1995)



El motivo que me empuja nuevamente a escribir, es comprobar, ya sin asombro alguno, que la derrota que seguimos nos llevará a una derrota segura.

Últimamente asisto a sucesivas declaraciones y discursos de variados profesionales de la medicina, especialmente de la pediatría, empecinados en utilizar el mismo lenguaje políticamente correcto, con el que paulatinamente nos están acorralando los expertos en dicho lenguaje. A veces, lo políticamente correcto es no decir la verdad, que para mí (no se si para alguien más), viene a ser lo mismo que mentir. En otras ocasiones se emplean ocurrentes eufemismos que ocultan de forma interesada el origen de los problemas, agravándolos.

Y digo todo esto, porque ya el hastío me inunda y he de achicarlo.

Faltan pediatras. Es un hecho conocido que nadie niega y todos reconocen, desde profesionales, a políticos, pasando por ciudadanos. Sin embargo, decir que faltan pediatras, es una forma de exponer la realidad interesada, para los responsables de la gestión sanitaria. Con ella se oculta el origen del problema, que no es otro que la Emigración de los pediatras.

Supongamos por un momento que los políticos cambian su discurso y en lugar de hablar de la falta de pediatras, comenzasen a hablar de la emigración de los pediatras. Tal vez los ciudadanos pensasen que puede existir algún motivo para dicha emigración y solicitasen que dichos motivos fuesen eliminados.

Creo que hasta hace relativamente poco, todos nuestros científicos de renombre que pretendían investigar tenían tarde o temprano que emigrar. Cuando ese hecho fue conocido se intentó paliar y en segundo lugar se intentó hacer retornar a esos científicos con ofertas de trabajo, de medios, de sueldo y de reconocimiento. Cuando se les preguntaba a los científicos, ellos decían sin pelos en la lengua: "tuvimos que emigrar". En España, la escasez de científicos no era debida una falta de científicos españoles, sino que era debida a la emigración de los científicos españoles.

Llegado este punto, supongo que incluso los menos avispados saben donde quiero ir a parar:

Ya está bien de decir una y otra vez, hasta la saciedad: "Faltan pediatras", como si hubiesen desaparecido en un agujero negro o nunca hubiesen existido. Cambiemos el discurso y comencemos a emplear una frase mucho más cercana a la realidad y que informa a los ciudadanos sobre el origen del problema: "La emigración de los médicos", "La emigración de los pediatras"... y planteemos como una solución a este problema, que vuelvan. Porque faltar, faltar, lo que se dice faltar, no faltan, lo que ocurre es que están en otro lugar, en las grandes ciudades, en las comunidades autónomas donde se les paga mejor, en otros países de nuestro entorno (alguno de ellos con menor renta que el nuestro pero que paga y trata bien a sus médicos), en la medicina privada.

Desde aquí lanzo una llamada de atención a asociaciones de ciudadanos, de consumidores, a sociedades científicas y profesionales, a colegios de médicos, y a cualquier persona que quiera hablar del gran problema que azota nuestro sistema sanitario público: Hay que dejar de hablar de una vez por todas de
la falta de profesionales y comenzar a hablar de la emigración de los profesionales.